
Si él sigue ahí, al pie del blog, es por los demás. Faltaría menos.
Busca, postea y dedica tanto tiempo solo por cuenta ajena. No por la propia. Y no es vanidad. Es la obligación moral de compartir con los demás tanta riqueza intelectual.
El querría dejarlo pero sus fieles lectores y comentaristas no se lo permiten. Por ellos sigue, por ellos mantiene el pulso diario y por ellos y para ellos es todo cuanto cuenta.
Próximamente: el gurú, el anfitrión, el neurótico.
Ya publicados: el frenopático, el posteador compulsivo, el perezoso, el especialista, el onanista
1 comentario:
¡Pero qué bien que me describes! (jejejeje)
Un abrazo.
Publicar un comentario