viernes, 2 de mayo de 2008

Por la boca muere el pez.

Existe un cierto canon de personaje que ambiciona lanzar discursos anunciadores desde su virtual podio en un medio global como este y que tras hacer campaña, se le da por colocar medallas sin ton ni son, medallas algunas de las cuales cuelgan de su ancha solapa, tan extensa como su semblante.

¿Hay algo de necesidad en alimentar filfas para luego acudir a su conquista? O dicho de otra manera ¿Qué puede acontecer por la testa de estos personajes para verter exégesis y luego apostillar al prójimo?

Puede que sea un céfiro de terquedad, pero es cierto que en la viña del redentor hay, o tiene que haber de todo, pero ¿no parece algo sorprendente que tras la distribución masiva de consignas, luego se promocionen públicamente y alardeen de los servicios prestados cual comediante conceptual?

Parece ser que todo vale si el fin es el lauro y el accésit, da igual el grado de vaciedad que se presuma hacia todos nosotros, los que de un modo u otro presuntamente les hacemos creer que tragamos con todo, pero ni todos somos tan apocados ni los auto laureados son tan duchos.

Sirva como un buen ejemplo de cómo algo tan nimio como una simple conjetura puede acabar en total desastre.

William, D. Leahy, comandante jefe de la Armada americana, durante la Segunda Guerra Mundial, en un acto de asesoramiento al presidente Truman sobre la bomba atómica declaró: “Es la tontería más grande que hayamos hecho. La bomba nunca explotará, y le hablo como experto en explosivos”. De todos es conocido el desenlace de tal acontecimiento, ahora bien ¿Qué opinión nos merecen estos personajes que en su día se idolatraron ellos mismos y se condecoraron a toda viveza?

Pues a partir de este “paradigma histórico” saquemos cada uno nuestras propias opiniones sobre estos personajes que tras ensalzarse y laurearse ellos mismos, vitoreándose y hablando más de la cuenta, el tiempo se ha encargado de contradecirlos y dejarlos en evidencia, o presentado de otra manera según la sabiduría popular, por la boca muere el pez.

3 comentarios:

Sergio G. Rabadá dijo...

Deseo felicitarte por dos cosas. Primero porque he visto que un comentarista te ha otorgado el premio "Brillante Weblog" (creo que se llama así) y segundo porque no pasás desapercibido.

Sin embargo me gustaría hacerte una pequeña observación. Hasta ahora todas tus tipologías muestran más la parte negativa que la positiva de los administradores y comentaristas de los blogs y, por experiencia, sé que nada es 100% bueno o 100% malo. Hay personas que poseen blogs, te doy como ejemplo a n00b o a Renton, que son excelentes blogueros y como comentaristas son muy atinados y han de quedar, seguramente, contenidos en alguna tipología blogueril.

Por otra parte mi observación sólo es válida si tu intención era hacer una tipología general que incluyese las distintas características de los administradores y comentaristas, ya que si solo pretendes hacer una tipología de las desviaciones del comportamiento normal, una especie de enumeración de los comportamientos potencialmente patológicos, tu esfuerzo es válido y yo no he dicho nada.

Un abrazo.

aTROLLado dijo...

Sergio, quiero hacerte una apreciación, para mi el administrador de este blog exalta los defectos de cada uno de los bloggers y comentaristas que ya ha enumerado, pero si lo ves con otro punto de vista esos mismos defectos no dejan de ser entrañables.

¿A quién le molesta leer un cervantes bien escrito o el especialista que nos ilustra con su sabiduría? Y entre los comentaristas ¿a quién le desagrada tener un pelotillas e incluso un doberman en su blog?.

Cada uno tiene sus defectos pero también tienen sus virtudes, a algunos les quedan más a flor de piel y a otros se las tienes que buscar en lo más recóndito de su ser.

Y por cierto me uno a tu felicitación en los dos puntos que reseñas. ¿Seré un pelotillas? ;-)

Administrador dijo...

Sergio, como bien sabrás, el antiblog tiene 2 partes bien diferenciadas: las tipologías y el resto.

Precisamente en lo que no son las tipologías veo yo más lo que tu denominas "una especie de enumeración de los comportamientos potencialmente patológicos".

Sin embargo, en las tipologías no coincido contigo. Sí es cierto que los excesos y defectos son siempre más parodiables y agradecidos a la hora de tratarlos con ironía o exageración. Pero no menos cierto lo es que ello no conlleva necesariamente una visión negativa sobre bloggers y comentaristas.

Estoy muy de acuerdo con lo que comenta atrollado, con un matiz: yo ni siquiera hablaría de defectos entrañables: el que alguien tenga el hábito de extenderse en los comentarios, por ejemplos, no es un defecto "per se": no es más que un hábito, se convertirá en defecto si el contenido es hueco. Y lo mismo con todas las tipologías.

Como casi todo en la vida, los excesos son malos y, especialmente en el caso de los bloggers, cuando a un blog le das una trancendencia tal que se convierte en tu eje vital haciendo de la virtualidad t razón de ser ¡DANGER, DANGER!.

Y créeme, Sergio que muchísimas veces la realidad supera la ficción.

La mayoría de post responden a experiencias propias vividas. Por ahí adelante hay blogs administrados por peligrosos taraos y bitacorines que pueden llegar a tener cierta capacidad de seguimiento y ya sabes lo burrísimas que son las masas y lo fácil que se contagian los comportamientos estúpidos: ponles en bandeja un post plano, simple, sin profundizar y tendrás un buen puñado de fieles y exaltados comentaristas dispuestos a multiplicar el nivel de tontería.

Por eso creo que todo esto de la red de redes hay que tomárselo con mucha calma, más cachondeo y como todo en la vida tomar lo bueno, conocer sitios y gentes interesantes y tener bien claro que no es más que un entretenimiento puramente virtual.

Para acabar esta persiana, te sorprendería saber incluso lo recatado de ciertos posts y tipologías.

En el caso concreto del frenopático, el personaje en cuestión que me ha servido como inspiración no sólo existe sino que hasta me he preocupado en suavizar bastante la descripción. ¿te imaginas alguien que le dedique unas 8 horas al día a meterse internet en vena, comentar con diferentes personajes, a cada cual más tarao, pretender hacer de su blog un nido de privilegios gracias a supuestos beneficios colectivos autoatribuidos siempre al superblog, censurar y censurar si te sales de la línea editorial...?

pues existe, es la fuente de inspiración para este administrador y él es quien realmente se merece esos premios que mencionas porque sin él este antiblog no exixtiría o sería pura ficción.

gracias, señor X